jueves, 16 de junio de 2016

TRANSCULTURALIDAD

Los medios de comunicación -en particular la televisión en su papel de líder informacional/persuasivo/recreativo- nos muestran siempre la misma cara de una realidad incuestionable: esas imágenes negativas ancladas en los imaginarios colectivos que caen del lado de la cultura que los sustenta o, por contra, esas otras imágenes positivas altamente ritualizadas del hipercapitalismo lúdico donde lo que aparece mercantilizado es precisamente todos aquellos sistemas modelizadores secundarios de la cultura. Una "cultura del simulacro" en el sentido marcado por Baudrillard que ha experimentado un cambio genético hacia una cultura del "acceso", con todas las implicaciones y restricciones selectivas que la palabra acceso comporta. Para Jeremy Rifkin (2000:17-18), "estamos contribuyendo a un movimiento a largo plazo que lleva desde la producción industrial a la producción cultural.
En el futuro un número cada vez mayor de parcelas del comercio estarán relacionadas con la comercialización de una amplia gama de experiencias culturales en vez de con los bienes y servicios basados en la industria tradicional. El turismo y todo tipo de viajes, los parques y las ciudades temáticas, los lugares dedicados al ocio dirigido, la moda y la cocina, los juegos y deportes profesionales, el juego, la música, el cine, la televisión y los mundos virtuales del ciberespacio, todo tipo de diversión mediada electrónicamente se convierte rápidamente en el centro de un nuevo hipercapitalismo que comercia con el acceso a las experiencias culturales. La metamorfosis que se produce al pasar de la producción industrial al capitalismo cultural viene acompañada de un cambio igualmente significativo que va de la ética del trabajo a la ética del juego. Mientras que la era industrial se caracterizaba por la mercantilización del trabajo, en la era del acceso destaca sobre todo la mercantilización del juego, es decir la comercialización de los recursos culturales incluyendo los ritos, el arte, los festivales, los movimientos sociales, la actividad espiritual y de solidaridad y el compromiso cívico, todo adopta la forma de pago por el entretenimiento y la diversión personal.
Uno de los elementos que define la era que se avecina es la batalla entre las esferas cultural y comercial por controlar el acceso y el contenido de las actividades recreativas". En cierto modo nos sirven útilmente para refutar la idea de que todo el sistema de valores axiológicos de carácter ascético, ético y estético empieza a perder existencia y comienza a ser integrado dentro de un nuevo "tecno-rito" comercial, un ceremonial fenomenológico mediado por los medios de comunicación donde la noción de transculturalidad comienza a descabalgar la noción de cultura anclada en la transmisión de imaginarios.

La transculturalidad plantea un intercambio, un ir y venir de un sistema cultural a otro. Ahora bien ¿qué sentido tiene en este contexto -donde la ideología ha sido sustituida por la mercantilización- el contacto intercultural? Hay un trasfondo de esperanza en todo fenómeno de contacto, incluso nos atreveríamos a afirmar que hay un factor de libertad inducida por lo que el encuentro tiene de elemento no regulado, sobre todo teniendo en cuenta el producto o el resultado que pueda surgir de dicho "enfrentamiento". Toda la lógica de la mixtura, del mestizaje, de la migración y la navegación entraña un componente de "fusión" humana intercolectiva, no obstante, qué sentido tiene plantear una transculturalidad dentro de un contexto comercial como el que parece ya estamos plenamente inmersos. Plantear el trasvase cultural implica, hoy por hoy, aceptar la sustitución de las relaciones basadas en la puesta en común (comunicación) de la experiencia por el trueque de objetos de cambio (compra-venta). A esta cuestión deberíamos añadir otra: hasta qué punto los fenómenos transculturales llevados a cabo en un escenario etnocéntrico comportan un factor de riesgo, mucho más si a ello unimos los factores conflictivos que impone el cambio del capitalismo industrial al cultural, por parte de la esfera comercial y apunta a un cambio fundamental en las relaciones humanas con consecuencias preocupantes para el futuro de la sociedad".

viernes, 3 de junio de 2016

INTERCULTURALIDAD Y MULTICULTURALIDAD

                           INTERCULTURALIDAD  Y 
MULTICULTURALIDAD





INTRODUCCION
En este estudio se presenta un
análisis de la relación entre la educación intercultural, conceptos que deben
estar presentes en todos los sistemas educativos modernos.
El análisis se centra en el
concepto, y la relevancia de la educación intercultural para lograr el
desarrollo de las competencias cognitivas, afectivas y sociales de todos los
estudiantes en contextos donde la diversidad, la pobreza y la vulnerabilidad
social son una constante.
En concordancia con los
procesos y desafíos planteados internacionalmente a partir de la conferencia
mundial de la educación, existe una fuerte preocupación por asegurar el derecho
a una educación de calidad para todas las personas, sin ningún tipo de
discriminación, prestando especial atención a los colectivos en situación de
mayor vulnerabilidad.
La educación intercultural y
multiculturalidad, entiende a las instituciones educativas como un espacio
privilegiado para la negociación del dialogo intercultural. De ahí que los
contenidos y las metodologías para la formación de diferentes profesionales, se
centren en la reflexión sobre la práctica, el intercambio de experiencias y el
desarrollo profesional comunitario.
DESARROLLO
Cabe mencionar que la palabra
interculturalidad, se entiende como una relación de respeto y comprensión de la
forma e interpretar la realidad.
La multiculturalidad, es la
coexistencia de diferentes culturas que comparten el mismo espacio y tiempo,
que admite manifestaciones de racismo, superioridad y segregación.
Desde ese punto de vista,
nosotros quienes somos actores principales para que exista una relación mutua
de bien estar con toda la sociedad, a la vez una comunicación en el ámbito
educativo y respectivamente la formación, debemos ayudar y cooperar a todos
quienes necesiten un cambio digno para la sociedad.
En un sentido más específico,
la interculturalidad está basada en el dialogo, en el que ambas partes se
escuchan, en donde ambas partes se dicen y cada una toma lo que puede ser
tomado de la otra o sencillamente respeta a sus particularidades e
individualidades. No se trata de imponer, de avasallar, sino de concertar.
La
educación intercultural de define  como
un modelo educativo, que propicia el enriquecimiento cultural de los
ciudadanos, partiendo del reconocimiento y respeto a la diversidad, a través
del intercambio y el dialogo, en la participación activa y critica para el
desarrollo de una sociedad democrática basada en la igualdad, la tolerancia y la
solidaridad
 (según, Sales y García. 1977)
El aprendizaje de las culturas
de los estudiantes, es través del contacto directo con las familias y de
actividades multiculturales.
CONCLUSION
Hablar de interculturalidad,
implica considerar las condiciones que obligan a la gente dejar sus lugares de
origen para buscar mejores opciones de vida, cambiando sus maneras de
pertenecer, identificarse y enfrentar la opresión y la adversidad.
Es importante tomar en cuenta,
que la interculturalidad en la parte educativa, es necesaria la coordinación de
todos los agentes que intervienen en la toma de decisiones educativas, desde
los gestores, hasta las personas que están en contacto directo con el
estudiante.